Todos los capítulos de manhuas, manhwas, mangas y etc., se están subiendo a un nuevo lector. 
Esto tardará unos días ya que son muchos capítulos, por favor esperen pacientemente. –PrinceScans

domingo, 11 de octubre de 2015

The Finite - Capítulo 9: Poder

"Esta chica tiene un problema de adherencia al suelo... debería ponerse ventosas en los zapatos (?), seguro que ya tenía el brazo medio roto de todas las caídas antes de Tak (?) XD" - Xeniaxen

¿Las caídas son esencialmente fundamentales para enamorar a un hombre? Si te caíste ante un chico, ¡es amor! o... eso dice la ciencia (?) XDDD -MEG V


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Novela original en coreano por: currygom (카레곰)
The Finite


Mientras Ian recibía el tratamiento sentada, el barullo de mucha gente corriendo desesperada le llamó la atención. Parecía que una tropa de luchadores y magos hubiera salido a cazar Suras. Sin embargo, normalmente evitaban cazar Suras de noche, porque era más peligroso, así que lo más probable es que hubieran salido a cazar al Half que la había lastimado a ella: Tak.

Pero Tak no lo hizo a propósito. Incluso la había llevado hasta el puesto de control mientras lloraba, por lo que sintió que tenía que pararlos.

“Disculpen, por favor, esperen un momento…”

“Necesitamos estabilizarla.”

Pese a que Ian trataba de salir corriendo, el mago que la estaba tratando la agarró y la forzó a sentarse de nuevo. Tras un considerable lapso de tiempo intentando persuadirlo, finalmente se deshizo de él.

La todavía caliente y húmeda noche oceánica le presionaba de manera extrañamente pesada en los hombros. En cuanto hubo dejado atrás el punto de control, notó que inconscientemente quería regresar, pero no supo determinar de dónde salía tal presión. No veía nada en la oscuridad, mas algo peligroso y ominoso parecía estar merodeando por ahí, haciendo que le temblaran los pasos.

Pero si no se marchaba ahora, Tak podría llegar a ser asesinado por los magos. Era un Half sin patrocinador. Aunque tuviera la forma de un humano, la mitad de él era Sura. Los humanos disponían de razones suficientes para matarlo solo por ser un Half viviendo fuera de la ciudad sin un patrocinador. Muchos magos eran generosos con respecto a los Halfs, pero ese no era el caso de los que salieron a su acecho.

*Traga saliva*

Tras perderse en sus pensamientos por un momento, Ian cogió una bocanada de aire para aclarar su mente. A pesar de la aplastante presión, corrió en línea recta hacia la playa donde se encontraba Tak.





The Finite - Capítulo 9: Poder


En una roca mojada por las olas incesantes, Tak estaba sentado sosteniendo una taza de leche con ambas manos. Al zambullirse en el mar en busca de los pendientes, un alga se le había quedado pegada a los cuernos. Le fastidiaba tener que quitárselo, así que solo se quedó mirando lo que quedaba de leche.

Cling~

El sonido de algo metálico chocando contra la roca resonó. Era un arma que se le había caído a un luchador. Después de beberse la ahora fría leche, Tak se levantó. Aunque tuviera el aspecto de un chico de 15 años sentado en las piedras, la luz de la luna realzaba su figura haciéndola parecer enorme.

“Si eres tan valiente para atacarme, acércate.”

Los luchadores de antes se encontraban de pie una docena de pasos más allá, sujetando con dificultades sus armas con las manos temblorosas. Los magos estaban incluso más lejos. No estaban ni heridos ni atados, pero ninguno de ellos podía moverse de su sitio, y casi no podían ni mirar directamente a Tak, mordiéndose los labios.

“¿Adónde miran, si estoy justo aquí?”

Tak bajó de la roca y se acercó lentamente a los luchadores. Sin embargo, ninguno de ellos se atrevió a alejarse de él.

“¿Tanto miedo tienen después de haber visto mis ojos una vez?”

“...”

La voz de Tak sonaba bastante cerca ahora, el luchador más adelantado incluso bajó la mirada hacia sus pies, temblando. Mientras Tak se acercaba, el luchador tenía demasiado miedo para siquiera respirar.

“¡Por favor, espera!”

Era la voz de Ian. Tak paró de acercarse al luchador y giró la cabeza en dirección a la voz.

“¡E-Ese Half no es malo! No… No lo ataquen, él no…”

Su melena rosa claro ondeaba por la brisa nocturna. Agotada por correr hasta allí desde el punto de control lo más deprisa que pudo, la chica descansó para tomar aire. Al comprobar su cara, Tak miró inmediatamente hacia su brazo. Parecía estar mucho mejor después de recibir el tratamiento.

La previa expresión seria de Tak pareció suavizarse al instante. Al mismo tiempo, la presión que atormentaba a los humanos desapareció como si nunca hubiera existido. El luchador al que se le había caído el arma delante del chico Half se sintió avergonzado, y la recogió rápidamente.

“¡Este chico…!”

Entonces, sin esperar, los luchadores se echaron encima de Tak. No obstante, se encontraron con un vacío en el aire, y sus armas chocaron sonoramente contra las rocas. Cuando los asustados luchadores se dieron la vuelta, Tak ya estaba enfrente de Ian.

“Oh, p-perdona. Me di prisa pero…”

Ian perdió el equilibrio mientras se precipitaba hacia la playa, en lo que Tak apenas llegó a cogerla.

“Por favor, escúchenme. Este Half no me lastimó el brazo a prop… ¡Ahh!”

Al enderezarse e intentar acercarse a los luchadores y los magos, Ian vio la cara de Tak y exclamó dando un paso hacia atrás. Todos los luchadores cogieron sus armas, preparados para atacar de nuevo.

“¡Tiene a la chica como rehén!”

“¡N-No! No es eso…”

El alarido involuntario de Ian hizo que los otros la malinterpretaran. No tenía tiempo para explicar la inocencia de Tak puesto que los luchadores ya tenían sus armas preparadas y los magos ya habían empezado a pronunciar los hechizos. ¿Qué debía hacer? ¿Qué podía hacer para hacerles entender que Tak no era un Half malo?

Perdida, la mirada de Ian topó con la taza de leche en las manos de Tak. No la estaba sosteniendo cuando antes fueron hasta el punto de control, así que estaba claro que había vuelto a cogerla para beber lo que quedaba de leche. Un Half a quien le gustaba la leche. Un Half que lloraba porque le había roto accidentalmente los huesos a un humano. Con esos fragmentos, su mente formó rápidamente una imagen de Tak. Era obvio que necesitaría más tiempo para pensarlo con calma, pero la situación era urgente, tenía que tomar una decisión inmediatamente.

¿Cuánto debía de arriesgar por ese Half?

No tardó mucho en figurarse la respuesta. Mientras un mago empezaba a repartir órdenes, Ian saltó a los brazos de Tak.

“¿...?”

Las órdenes del mago se suspendieron. Los otros luchadores y magos miraban a Tak y a Ian con expresiones descolocadas.

“...”

Tak se quedó quieto e Ian sumergió su cabeza en su pecho. Al no escuchar ningún sonido, volvió lentamente la cabeza para mirar a los luchadores. Viendo el comportamiento de Ian, bajaron las armas y perdieron la posición de ataque.

Ahora que parecían más dispuestos a escuchar, Ian les explicó que había sido un accidente, y que el Half no le había hecho daño a propósito. Añadió que aunque el Half no tuviera un patrocinador, no era malo, y que ella le hubiera patrocinado de ser una maga. Dijo que estaba tratando de obtener un certificado de maga, así podría darle su apoyo.

Por suerte, uno de los magos era un cliente habitual de Ian, y la creyó sin dudarlo, por lo que los demás se convencieron fácilmente. Los luchadores y los magos mantuvieron una discusión entre ellos y luego, convencidos completamente, asintieron y desaparecieron en dirección al puesto de control. Algunos luchadores observaron a Tak con sospecha al pasar, pero finalmente acabó la crisis.

“Fiuu. Por fin ha terminado. Qué alivio.”

“...”

Tak se había quedado mirándola desde antes sin decir nada. Tras su suspiro de alivio, Ian se dio cuenta de que todavía lo estaba abrazando y se retiró rápidamente.

“Ah… l-lo siento si te he molestado, solo trataba de convencer a esa gente…”

“...”

“Si no lo hacía, podrían haberte hecho daño ¡o incluso matado! Un Half en plena noche no tiene posibilidades contra todos esos luchadores y magos. Todavía eres un Half joven al fin y al cabo, ¿no?”

“...”

“En un futuro, por favor, escapa si ves una manada de gente a lo lejos. Aunque haya buena gente, también hay muchos que odian a los Halfs…”

“¿Ya tienes mejor el brazo?”

“¿Qué? Ah… sí.”

“...”

Mientras parpadeaba con sus ojos caídos, Tak tomó de repente el brazo izquierdo de Ian. Examinó la zona que le había fracturado antes. Ian sintió como su corazón se paraba por un momento, luego se relajó. A diferencia de antes, las manos de Tak eran notablemente más gentiles.

“Está mejor.”

“...”

Tak soltó a Ian y se dio la vuelta, luego se sentó de nuevo en la misma roca. Como ya se había terminado la mayoría de la leche, solo salieron un par de gotas cuando sacudió la taza.

“Tch.”

Mirando la taza, extrañado, Ian pensó que parecía realmente un chico de su edad. Sus rizos ablandados por el agua del mar le daban un aspecto más calmado de lo habitual, y la expresión no-muy-alegre de su cara ya no daba miedo. Escudriñando la taza con expresión seria, incluso parecía un poco lindo. Es más, la tira de alga que le colgaba de los cuernos lo hacía parecer menos mortífero.

En lo que Tak buscaba si quedaba más leche en las esquinas de la taza, sintió que Ian lo observaba y se giró para mirarla.

“Ah…”

Al hacer contacto visual con Tak, Ian no supo cómo reaccionar, así que se despidió apresuradamente y salió corriendo hacia el punto de control. Resbaló al pisar unas rocas mojadas, cuando Tak la alcanzó por detrás. Ya le había sucedido varias veces hoy. Se sintió demasiado avergonzada para mirar a Tak mientras él la sentaba en el suelo.

Aunque había visto a muchos hombres en la tienda, nunca había sentido ninguna emoción como el amor. Aun así, Tak le hacía temblar el corazón, pese a que no hacía mucho tiempo que se conocían. Pensándolo con calma, Tak le había hecho daño, pero había sido un accidente, y desde entonces ella había descubierto otra faceta de él.

Pero sus pensamientos positivos acerca de Tak no duraron mucho.

“¿No querías derrotar a Taksaka?”

Las repentinas palabras la pusieron tensa. No podía leerse ninguna emoción en la cara de él.

“No puedes usar magia… ¿y qué vas a hacer con tus habilidades físicas? ¿Cómo quieres derrotar a Taksaka?”

“...”

“No pasa nada si no puedes derrotarlo ahora. Pero si ni siquiera tienes un plan, solo hablas por hablar. Él todavía es el 2do del Clan de los Dragones. ¿No creerás que es tan fácil de vencer, no?

“...”

Las palabras de Tak coincidían con las del entrevistador de la
academia de magia.

—Ni siquiera con buenos Atributos podrías llegar a vencer a Taksaka. Ni lo sueñes. Es de locos.—

Podía oír el sonido de las burlas de la gente de la
academia de magia. Ian se levantó de repente. Sin embargo, no podía refutar lo que Tak acababa de decir, así que se limitó a quedarse allí temblando, con los labios apretados. Hasta entonces, Tak miraba a Ian con aire despreocupado, pero pronto se dio cuenta de que algo iba mal cuando las lágrimas empezaron a caer por los ojos de Ian. No obstante, sin los pendientes, no podía empatizar con sus sentimientos, así que aunque pudiera ver que sucedía algo malo, no sabía cómo afrontarlo. En lo que él dudaba, Ian volvió al punto de control sin mirar atrás.

Continuará...


Traducido al inglés por: Mizura
Traducido al español por: Xeniaxen
Revisado por: MEG V

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1 comentario:

  1. Ventosas en los zapatos jajaja
    La ciencia también dice que si lloras delante del chico del cual no paras de caerte, será tuyo por el resto de tu vida XD

    Gracias por el capítulo!

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