Todos los capítulos de manhuas, manhwas, mangas y etc., se están subiendo a un nuevo lector. 
Esto tardará unos días ya que son muchos capítulos, por favor esperen pacientemente. –PrinceScans

viernes, 26 de agosto de 2016

Re:Monster - 205, 206, 207, 208



No tiene nada que ver con el capítulo de hoy pero en el banner tenemos a unos simpáticos kobolds: un arquero, un espadachín y un brujo. O eso creo (???).

Agh, en qué momento dije que revisaría todo esto en un día... 

Disfruten de la lectura.


-Xeniaxen



Novela original en japonés por: 金斬児狐 (Kanekiru Kogitsune) 
-RE:MONSTER-
Volumen 5 - Capítulo 24

Traducido al español por: Zikim
Revisado por: Xeniaxen, Crisand Roses, Rounejo






Día 205



No recuerdo casi nada acerca de los pisos del 26 al 30. Su estructura básica es como la de una enorme cuenca con un diámetro de unos pocos kilómetros y pendientes resbaladizas. Cuanto más se acerca uno al centro, más resbala. Además, en el centro de esta cuenca hay un torbellino gigante de agua, que es lo que caracteriza todo el valle.

Incluso en la parte menos profunda de la cuenca, el agua dulce cubre hasta la cintura. Si me relajaba y pisaba alguna piedra mal puesta, podría haber sido absorbido por los rápidos.

Las escaleras hasta el piso inferior estaban en el medio de la planta, es decir, en el centro del remolino. La misma corriente del remolino te arrastraba al siguiente piso, aunque tuve que nadar contra corriente varias veces para llegar a la salida. Por alguna razón, era imposible volar.

En el momento en que empezaba a volar, el agua empezaba a brotar del remolino formando una barrera que bloqueaba completamente el cielo. Cuando intentaba pasar a través de ella, el agua se tornaba extremadamente dura, impidiendo el paso a cualquier cosa. Incluso empleando mi mejor ataque, solo podía penetrar unos pocos cientos de metros. Para recorrer la distancia hasta las escaleras, habría necesitado alrededor de 10 minutos para llegar allí. Pero ya que el agujero se cerraba inmediatamente, no tuve otra opción que nadar para poder continuar.

Al principio no había trampas en el remolino —más bien el remolino en sí era una trampa fatal de todo el piso—, pero generalmente sí que aparecían algunos monstruos. Era verdaderamente difícil esquivarlos debido al torbellino, pues tenía que extremar la precaución ya que podría haber muerto irremediablemente.

Fue un poco problemático, ya que el agua me arrastraba de un lugar a otro. Y cuando se hacía difícil avanzar de forma natural, tenía que nadar con fuerza para seguir adelante.

Había una cantidad considerablemente baja de cofres de tesoros y objetos de mazmorra, así que no encontré nada delicioso; aparte de los monstruos que fueron apareciendo. Se puede decir que era un piso para pasar muy rápidamente si uno lo deseaba.

Zikim: Creo que soy pariente de Rou solo busco cosas deliciosas :D

Así, llegué al piso 30 más rápido de lo que esperaba. El jefe era sorprendentemente pequeño, ya que estaba muy lejos, pero pude verlo esperando en el centro del enorme torbellino: Caribdis Atormentadora. (NT: En la mitología griega Caribdis es una horrible monstruosidad marina, hija de Poseidón y Gea, que tragaba enormes cantidades de agua tres veces al día y las devolvía otras tantas veces, adoptando así la forma de un remolino que devoraba todo lo que se ponía a su alcance.)

Igual que con Dominaria, el piso entero era el campo de batalla, lo que incrementaba en gran medida su complejidad. Cuanto más me acercaba a Caribdis, más violento se volvía el remolino. Creí que iba a ser considerablemente problemático derrotarla.

Intenté atacar a distancia, pero en el momento en el que pensé en ello aparecieron incontables barreras de agua rodeando a Caribdis. Parecía que no sería posible derrotarla desde lejos. Teniendo en cuenta las enormes defensas que aparecieron, no habría más remedio que luchar cuerpo a cuerpo.

Intenté dispararle a distancia, pero en el momento que disparé, apareció una barrera de agua rodeándola. Al parecer no tenía permitido realizar ataques a distancia, aunque teniendo en cuenta la gran formación defensiva que aparecía, la forma de hacerlo sería acercándome a ella. A mí siempre me ha gustado el combate cuerpo a cuerpo, así que no iba a darme por vencido.

Caribdis Atormentadora tenía un cuerpo femenino, con el pelo largo de color aguamarina que le llegaba hasta la cintura y la piel blanca como la porcelana. No estoy seguro de por qué esta belleza se cubría el rostro con una máscara blanca. Su esbelta figura aludía a la de una hermosa mujer de clase alta.

Mientras trataba de imaginar cómo sería su rostro, salté rápidamente al remolino, por donde fui avanzando lentamente debido a su excesiva intensidad. Necesité varias horas para acercarme lo suficiente a Caribdis Atormentadora.

Zikim: WTF qué pensaba atacarla a 5 Km de distancia o qué rayos?!

Jefe de mazmorra [Caribdis Atormentadora] eliminado con éxito

Yatendouji puede desde ahora progresar hasta el siguiente piso sin batallar de nuevo contra [Caribdis Atormentadora].

Yatendouji ha sido recompensado con el cofre del tesoro [Dama Atormentadora] como bonus por derrotarlo por primera vez.

Yatendouji ha recibido la habilidad rara adicional [Vasto Vórtice Atormentador] como bonus por el logro [Muerte En Solitario].


Caribdis fue decepcionantemente débil; resultó muy fácil dominarla cuando la pude alcanzar. No tenía ninguna forma de defenderse a sí misma, por lo que resultó ser muy vulnerable. Dada su debilidad, pude terminar con ella con un solo golpe atravesando su abdomen. Imaginaba lo hermoso que sería su rostro bajo la máscara, como el de una mujer occidental, así que no terminó de gustarme hacerlo así.

Para compensar lo débil que era ella, llegar al corazón del remolino que se generaba alrededor era muy peligroso. Si bien la tortuga vórtice atacaba con remolinos, la escala de estos era notablemente diferente. El remolino que rodeaba a Caribdis abarcaba el piso entero, mientras que el de la tortuga vórtice abarcaba solamente la sala del jefe.

El volumen del agua era diferente, la distancia a recorrer era diferente, y sobre todo, la fuerza del monstruo era diferente. Si no fuera por [Anaeróbico], hubiera sido un tanto difícil, pues me hubiera ahogado.

Después de recuperar el aliento, recogí el cofre y el cuerpo, y así continué hasta el piso 31, donde me esperaba una nueva batalla.




Día 206



Sabía que Kanami-chan, Supesei-san y los demás estaban trabajando en varias cosas en el exterior, pero primero quería completar el laberinto.

Para desayunar me comí a Vortituga y a Dominaria, el jinete tritón. Tenía ganas de acabar de comer a la tortuga antes de que desapareciera consumida por el laberinto. En el interior, tenía un corazón del tamaño de un hobgoblin. Lo corté junto a su enorme hígado como si fueran sashimi y aproveché la oportunidad para hacer una barbacoa con sus dos piernas. Lo devoré todo. (NT: El sashimi es un plato japonés que consiste en mariscos o pescado crudos, cortados finamente, aunque no tanto como un carpaccio.)

En lugar de un sabor especialmente delicado, el sashimi de corazón e hígado tenía una textura crujiente cuando me lo comí. Aunque no estaba acostumbrado a consumir ese sabor tan único a menudo, no estaba mal. Era tolerable con un trago de licor.

Comí a Dominaria con una guarnición de Ragon. La carne del jinete tritón tenía un fuerte sabor y, aunque era pesado, la sensación después de comerla fue refrescante. En mi boca, sentía como la temperatura de la carne iba cambiando de frío a caliente, era simplemente indescriptible. Comí tanto que casi me empacho sin darme cuenta.

La carne del gran Ragon tenía abundante grasa, pero eso le daba un sabor delicado aun siendo firme. Su cuerpo rosado tenía una dulce fragancia que estimulaba el apetito.

Todo estaba tan delicioso que me lo comí efusivamente. Dado que ambos jefes de piso eran monstruos de alto nivel, todo mi cuerpo se llenaba de poder con cada bocado.

Habilidad [Escamas Sólidas] aprendida

Habilidad [Invocación Intermedia: Tritón] aprendida

Habilidad [Erupción Espinosa] aprendida

Habilidad [Concha] aprendida

Habilidad [Concha Múltiple] aprendida


Esta vez recibí muchas habilidades de generación. [Escamas Sólidas] e [Invocación Intermedia: Tritón] eran de Domaria, mientras que [Erupción Espinosa], [Concha] y [Concha Múltiple] eran de la Vortituga. Cada habilidad tenía sus propias características, y todas ellas eran bastante buenas.

Al probar [Invocación Intermedia: Tritón] apareció inmediatamente un sahuagin, un monstruo de una clase superior que un tritón normal —como la relación entre hobgoblin y un goblin. Lo mejor que fui capaz de invocar fue un Señor Tritón Negro. Adicionalmente, poseían una cantidad media de inteligencia, por lo que eran capaces de actuar de manera autónoma.

A pesar de no necesitar instrucciones detalladas, para que se movieran con mayor precisión, se podían dirigir. Cuanto mayor fuera su rango, mejor se moverían sin instrucciones, pero por ahora con estos debería tener suficiente para seguir adelante, supongo. Someterlos sería fácil, así que iban a ser de gran ayuda en el futuro.

Pensando en esto como un buen presagio matutino, continué la conquista de la mazmorra. Desde el piso 31 en adelante, parecía que tendría que seguir por un sinfín de caminos flotantes de agua. Las escaleras por las que descendí salían a un único punto de apoyo, una plataforma semicircular de unos 10 metros. Mi situación actual es como estar a 2000 metros sobre la tierra, quizá esto lo haga más fácil de imaginar. Como prueba tiré un clon, pero, por alguna razón, apareció después de un rato sobre mi cabeza y siguió cayendo sin parar. A pesar de que no había posibilidad de chocar contra el suelo y morir, no podía ser descuidado y cometer el torpe error de quedarme encerrado en ese bucle sin fin, pues podría morir de hambre.

Para avanzar, tenía que viajar a través de los caminos de agua flotantes de varios metros de espesor. Quise volver a intentar volar para tomar un atajo, pero como pensé, no fui capaz de hacerlo debido a un poder misterioso del piso. Lo intenté varias veces, pero había algo que impedía el vuelo. Me di por vencido y procedí a avanzar por el camino de agua.

Aun así, no tuve que nadar. Usando [Invocación Intermedia: Tritón], generé un Señor Tritón Negro y monté sobre su espalda como si fuera una tabla de surf. Al tener la habilidad especial [Jinete Experto de Bestias Acuáticas], fui capaz de avanzar mucho sin agotarme.

Las habilidades de invocación realmente me brindaban la posibilidad de viajar fácilmente por todos los conductos acuáticos de la mazmorra. Hubiera sido útil tenerlas antes.

Las reglas aquí eran las siguientes: si un camino de agua está debajo de otro camino, si bajas de uno al otro, una vez estés abajo, no puedes volver al de arriba. Para hacerlo tendrías que dar toda la vuelta y volver a tomarlo por el efecto del bucle. Eso me hizo pasarlas canutas en esa mazmorra tridimensional.

Si la estructura en sí ya era complicada, se hacía más difícil todavía debido a los monstruos de la mazmorra que atacaban sin piedad.

Entre ellos, había la mantis marina cuádruple, que tiene la apariencia de una gran gamba. En general, tiene un exoesqueleto duro que envuelve todo su cuerpo y ni siquiera sufre un rasguño cuando es atacada. Un solo golpe de su dura cola con una espina afilada puede cortar incluso una roca, mientras que sus cuatro enormes puños característicos crean todo un bombardeo de poder.

Crisand Roses: ¡¡El mejor animal que existe!! 16 receptores de luz (los perros tienen 2, los humanos 3), mueve tan rápido sus extremidades que el agua a su alrededor hierve (súper cavitación) y ondas de burbujas capaces de matar a su presa aunque falle el golpe, el cual genera minúsculas chispas de luz (sonoluminiscencia). Sus puñetazos, con sus apéndices afilados a casi la velocidad del sonido, son capaces de romper incluso acuarios. Como dice Rou, su caparazón es súper resistente. Además, es de colorines y solo mide entre 15 y 30 centímetros.

Los sirenones azules atacan en grupos que, por desgracia, se componen únicamente de machos. En la atlética parte superior de su cuerpo llevan una armadura de metal mágico azul. Su mitad inferior es de pez y les permite nadar a gran velocidad. En sus manos llevan lanzas y arpones diseñados para cazar bajo el agua, por eso suelen atacar en grupos organizados.

Por último, los tiburones rayo, que son enormes tiburones con cinco ojos y tienen un órgano especial que produce rayos de su cuerpo. Su aleta dorsal es tan gruesa y fuerte como la pierna de un animal. Sus ataques siguen trayectorias muy extrañas, ya que sus nueve aletas han evolucionado en una especie de tentáculos con ventosas tales como los de un pulpo.

Y todos ellos trataban de lanzarme fuera de la vía acuática, por lo que me llevó un par de horas quitármelos de encima. A pesar de lo que me demoraron, y aun habiendo llegado al piso 32 ayer, hoy alcancé la parte más profunda del piso 35 antes de lo que pensaba.

La guarida del jefe del piso 35 era un enorme orbe de cristal claro con infinita cantidad de agua recogida dentro. Era una bola perfecta, lisa, una esfera de 8 metros llamada [Aquagolem Globular].

No sé de lo que estaría hecho, pero era lo suficientemente transparente como para ser difícil de ver bajo el agua. El aspecto de la criatura era bastante extraño, así que no estaba seguro de cómo iba a atacarme sin extremidades.

Pero resultó hacerlo de la forma más típica: chocando a alta velocidad, utilizando su enorme cuerpo sumergido en el agua circundante. Liberaba densos flujos de agua en forma de red, empleando variedades de magia y cortes acuáticos, que eran difíciles de esquivar. Además, tenía un tipo de ataque similar a inmolarse, haciendo explotar su núcleo interno, pero casi nunca lo utilizaba ya que era destructivo para sí mismo, así que pensé que no había necesidad de preocuparme.

Comparado con Vortituga del otro piso, se parecían en términos de poder defensivo, pero tenía más formas de lidiar con este. Sin embargo, era el jefe más fuerte que he encontrado en todos los niveles que he estado previamente. ¿Por qué? Pues era muy complicado de atacar frontalmente, pues se deslizaba a un ritmo rápido y confuso.

Jefe de mazmorra [Aquagolem Globular] eliminado con éxito

Yatendouji puede desde ahora progresar hasta el siguiente piso sin batallar de nuevo contra [Aquagolem Globular].

Yatendouji ha sido recompensado con el cofre del tesoro [Bola Escurridiza] como bonus por derrotarlo por primera vez.

Yatendouji ha recibido la habilidad especial adicional [Acechador Submarino] como bonus por el logro [Muerte En Solitario].


La característica especial de este jefe de piso era que usaba el campo de batalla al máximo. Anteriormente no había usado mi máxima potencia para luchar contra los jefes, pero el hecho de que esta vez la batalla fuese a un ritmo tan increíblemente acelerado lo hizo más difícil.

Su estrategia de moverse de un lugar a otro sin luchar era sin duda eficaz. Además, al ser un golem, no puedes matarlo hasta que se quede sin energía, o hasta que su cuerpo se rompa. Es un ser que está siempre en funcionamiento. Extrae la magia que le sirve como energía de la esfera de agua. Su cuerpo iba absorbiendo el agua y se recuperaba.

Cuando trataba de emboscarme, utilizando la red que producía, intentaba arrinconarme en una esquina en lugar de simplemente terminar conmigo. Con lo molesto que era, quería terminar la mazmorra ya. Tenía que derrotarlo de una vez en lugar de dejar que escapase constantemente, o sería yo el que tarde o temprano se quedase sin energía.

Tenía la mala vista, pero era rápida, por lo que alcanzarla era extremadamente difícil. Aun así, como yo no temía sus ataques, mientras siguiera su recorrido, podía controlar la situación ya que, por suerte, básicamente no me atacaba.

Sin embargo, si no le mostraba ninguna debilidad, ella solo huía. Traté de atraerla pareciendo un blanco fácil, pero no estaba interesada. Era un poco confuso, pero parecía que debía cumplir unas condiciones para que sus ataques fuesen seguidos.

Como último recurso utilicé [Invocación Intermedia: Tritón]. Creé un montón de señores tritones negros y, puesto que son humanoides, les inserté la habilidad [Kamikaze], reforzando su poder a expensas de unos [Parásitos] ligeramente modificados, lo que los convirtió en torpedos vivientes y me ayudó a alcanzar la bola.

Después de las explosiones, se chocó varias veces y se lastimó por ello. Así, sus movimientos se desaceleraron, lo que me permitió terminarla con la lanza roja. Aunque sentí como perforé su núcleo, no lo partí, de modo que pude comerlo más tarde.

En el momento que asesiné a Aquagolem Globular, unas escaleras aparecieron de la nada, no se transformaron a partir de ninguna silueta, simplemente aparecieron allí en el aire. De alguna manera fue un espectáculo extraño.

Estaba extremadamente cansado, pero al estar tan cerca de la planta final de la mazmorra, me aventuré a bajar. Cargué mi espíritu de lucha por un minuto, y salí de la esfera de agua hacia el piso 36.

Era un enorme pantano, con un sinnúmero de cascadas que bajaban desde el techo.




Día 207



El piso 36 se parecía a los pisos del 11 al 15. No había una gran cantidad de monstruos y era fácil recoger los objetos que encontraba por el camino. Varias cascadas caían sin cesar desde lo alto del techo, pero vi un lugar en el que podía disfrutar de la pesca de forma segura.

Aparte de las arawanas de acero escamoso y los pirarucús de escama plateada que atrapé en los pisos anteriores, también había pescados como el bagre arcoíris y la trucha arcoíris de cerezo. Horneadas con una pizca de sal, son un manjar sublime.

Dado que solo unas pocas personas llegan a este punto, los peces no están acostumbrados a ser atraídos, por lo que pican rápidamente al poner un poco de cebo en el anzuelo.

No soy un pescador experienciado pero me bastó con simplemente dejar la caña fija varios segundos y, cuando picaron, recogerla y atrapar los peces. Después de repetirlo varias veces, se ve que aprendieron lo que estaba haciendo y la cantidad que picaba bajó. Aun así, me conformé con los que pesqué, ya que conseguí por lo menos una docena de ellos.

Aparte de la fauna, la flora en el pantano con cascadas era realmente rica. Obtuve verduras como la berenjena de manantial, la sandía dorada, el tomate emperador rojo y la coliflor blanca imperial.

Personalmente, mi favorita entre todas es la berenjena de manantial. Es tan suave y delicada que con un ligero roce se puede llegar a dañar, su brillante piel violeta y el aspecto mullido hacían que pareciera deliciosa. Y realmente lo era. Cuando di el primer bocado, su jugo invadió mi boca. Tenía la dulzura de una manzana o una fresa, a pesar de que era una berenjena. A pesar de ser un poco amarga, no podía dejar de comerla. Tuve que alejarlas de mí antes de que me comiera en un santiamén todas las que había recogido.

Y eso que estaban crudas. No podía imaginar cómo serían cocinadas.

Xeniaxen: curioso que sepa cómo se cocinan los peces (con una pizca de sal, etc.) y las verduras no 😶 ... y me está cansando tanta descripción, a ver si acaba la mazmorra de las narices ya

La velocidad de recuperación de magia de mi cuerpo aumentó solo por comerlas, así como lo hizo mi fuerza física. Recogí tantas de ellas como pude, ya que eran algo muy conveniente.

Las plantaré en mi huerto de regreso a casa. Lo malo es que tardan un tiempo considerable en crecer, cosa que no ocurre en una mazmorra. Las que arranqué ya habrían crecido de nuevo en cuanto saliera a la superficie.

Explorando por encima el lugar, me di cuenta de que había muchos tipos diferentes de hierbas, pero en cambio había un número limitado de cajas con tesoros y metales mágicos. Aunque la comida siempre viene bien, es una pena que solo crezcan aquí.

Puede que si no hubiera tenido ninguna obligación, me habría quedado por aquí un tiempo. Era un piso muy cómodo. Un espléndido aire limpio y fresco llenaba mis pulmones, había una gran cantidad de productos de alta calidad, no había cambios bruscos de temperatura, había fuentes de agua limpia... Era un lugar muy agradable y nada aburrido. Aunque había algo de ruido procedente de las peleas entre grandes monstruos. Pero creo que si pongo mi carro [1000 Huesos] aquí y aíslo el lugar, sería un buen sitio para descansar. Tal vez no sea mala idea construir una casa de campo cerca del lugar donde pesqué. Podría hacerlo fácilmente con los ciempiés esqueléticos.

Zikim: El rancho de Rou, ya se imaginó una vida de campesino.

Bueno, fuera ya tenía muchas cosas montadas, así que esto se mantendrá solo en mis sueños. En realidad me urgía llegar al siguiente piso.

Debido a las características de este, avancé sin ningún tipo de dificultad en particular, y llegué a las profundidades del piso 40.

Había una gran cascada en el centro, y se extendía en un lago de un tamaño correlativo. La temperatura aquí era baja debido al rocío del agua que caía formando ráfagas cortantes de viento.

Alrededor había varias piedras y vegetación, así como zonas pantanosas muy resbaladizas. Con ese suelo tan inestable, tenía que andar prestando mucha atención al sitio donde iba a pisar para no perder la estabilidad y caerme.

En tal campo de batalla, más o menos parecido a donde luché contra Crysora, me esperaba lo que se asemejaba a un lobo o un perro, un animal cuadrípedo con un aspecto extraño. Sus largas y gruesas patas delanteras, con cuatro garras afiladas en cada una, parecían haberse desarrollado para atrapar a sus presas. Sus fuertes y potentes patas traseras eran más pequeñas, pero daban una excelente sensación de estabilidad pese al estado del suelo que tenía debajo.

Sobre su espalda, de un azul transparente, crecían ocho pares de tentáculos cortos y pesados que no paraban de moverse. Soltaba agua cargada de electricidad por las antenas. Su cola era tan ancha como el tronco de un árbol y dos veces la longitud de un animal normal, con tres garras afiladas en la punta que movía tan hábilmente como los dedos. Estas emitían un color azul claro, y probablemente las utilizaba para atacar desde un punto ciego, empleándolas como una quinta extremidad.

Todo su cuerpo estaba cubierto de un vello corporal color turquesa, parecía ser sedoso a pesar de poder endurecerse inmediatamente como una armadura con un incontable número de cuchillas en el impacto. Uno acabaría malparado si tocaba su cuerpo sin cuidado.

El lobo tenía dientes serrados en la parte delantera de la boca, que se extendían hacia delante como los de un insecto. Podía sacar una larga lengua por la abertura, con un líquido azul que le cubría la punta y goteaba. Encima de esta, tenía tres ojos azules transparentes y tenía la cabeza protegida por un firme exoesqueleto blanco parecido a una máscara. En sus temporales, se asomaban un par de cuernos retorcidos.

El nombre de este jefe era Pochi, el lagarto sanguinaro. Me lanzó un rugido abrumador como el de Minokichi-kun para indicar el inicio de la batalla. Cuando sus ondas sonoras llegaron hasta mí, hicieron temblar mi cuerpo como si me hubiera electrocutado.

Xeniaxen: Pochi XD

Antes de que el rugido cesara, empezaron a aparecer un incontable número de protuberancias alrededor de Pochi. Varios bichos saltaron de dentro de los cráteres, eran todos los monstruos de la mazmorra que había ido matando por el camino: mantis marinas cuádruples, sirenones azules, pulpos de casco y tiburones rayo.

Había alrededor de 50. Sin embargo, no estaban en su estado normal. Algunos tenían los brazos quebrados, otros tenían aplastada la cabeza y los ojos espachurrados. A otros les faltaban partes del cuerpo o tenían sus entrañas colgando. Tenían una única cosa en común: todos estaban muertos.

Pero por muchas heridas que tuviesen, no tenían ni una sola gota de sangre. Pochi solía drenar la sangre de su presa hasta saciar su apetito. Arrancaba con los dientes muy poca cantidad de carne, así que la mayoría permanecía en su víctima. Luego, en vez de dejarlos normalmente en ese estado, al parecer tenía la capacidad de poner parásitos dentro del cuerpo de las bestias y reparar los cadáveres haciéndoles algunos apaños.

Los parásitos absorbían la voluntad y la sangre de los cuerpos, y lo utilizaban como nutrientes. Se desarrollaban y servían de defensa a Pochi para cazar otras criaturas. Logra que sobrevivan en la mazmorra (donde normalmente los no-muertos son purificados) ya que en realidad son cadáveres manipulados por un parásito, así que técnicamente no están del todo muertos. Se podría decir que su técnica de manipulación de cadáveres tiene un parecido a la de cierto héroe demagogo demoníaco.

El campo de batalla se llenó inmediatamente de una salvaje excitación cuando sus esbirros vinieron a por mí.

Jefe de mazmorra [Pochi - Lagarto Sanguinario] eliminado con éxito

Yatendouji puede desde ahora progresar hasta el siguiente piso sin batallar de nuevo contra [Pochi - Lagarto Sanguinario].

Yatendouji ha sido recompensado con el cofre del tesoro [Colección de Cuerpos Vehementes Manipulables] como bonus por derrotarlo por primera vez.

Yatendouji ha recibido la habilidad especial adicional [Control Completo del Medio Acuático] como bonus por el logro [Muerte En Solitario].


Pochi fue sacrificando los cuerpos de sus esbirros monstruos como peones, mientras se movía silenciosamente a alta velocidad. Usaba sus patas para atacarme con sus garras afiladas y los tentáculos en su espalda. Un movimiento de sus afiladas garras generaba un viento violento. El agua electrificada que goteaba de sus tentáculos derretía la piel que toca y electrificaba el cuerpo hasta la médula con una descarga.

Gracias a [Anulación de Daños Eléctricos], la magnitud de lo que me hiciese probablemente no me afectaría demasiado, pero no me gustaba la idea de llegar a tocar ese fuerte ácido líquido, aun teniendo yo el mío propio.

Aparte de su capacidad individual, que era bastante molesta, estaba acompañado por sus subordinados, con los cuales otros jefes de piso no contaban. Pero al final, conseguí someterlo.

El precio por matar a tantos monstruos en la mazmorra fue que mi alabarda se volvió casi inútil, pero supongo que era inevitable. La guardé en mi inventario puesto que todavía podría ser potencialmente reparada. En su lugar, saqué mi [Cuchillo Ancestral de Gigante]. A pesar de que es más o menos un cuchillo de cocina para un gigante, para alguien de mí físico este objeto mágico se convierte en una especie de espada larga. Si bien este tipo de espada es apenas mejor que otras espadas largas, era mejor que nada y, por encima de todo, tendría la ventaja de cortar fácilmente sashimi fresco.

Decidí que seguiría con el cuchillo por un tiempo. Como esperaba, sin usar más habilidades, lidié con los monstruos rápidamente.

Después de recoger el cofre de tesoro y el cuerpo de Pochi, avancé hasta el piso 41, donde no había suelo.




Día 208



En el piso 41 me encontré con un mundo de agua dulce bajo mis pies. En pocas palabras, todo lo que había bajo de mí era un lago transparente.

Había varios lotos gigantes completamente estables que parecían ser puntos de apoyo. Me figuré que habría que ir de un loto a otro en este piso. El agua estaba calmada y no había ni una pizca de viento.

Zikim: un mundo en blanco sin movimiento ni nada me da más miedo que un mundo agitado.
Las escaleras por donde bajé del piso superior terminaban en la hoja de loto más grande de todas. Yo diría que tenía unos 50 metros de diámetro. No se hundiría ni con docenas de personas de pie en ella. Enfrente, había un camino de hojas de diferentes tamaños, con diámetros desde varios metros hasta varias decenas de metros.

En un punto el camino se dividía a izquierda y derecha, examiné la posibilidad de volar en línea recta, pero tampoco pude alzar el vuelo en este piso. Las bifurcaciones se fueron multiplicando gradualmente a medida que avanzaba, por lo se me hizo un poco complejo. Pese a que los caminos no tenían paredes, eran como los corredores de un laberinto.

Eso sí, ya que casi no había obstrucciones, la vista era favorable. Era capaz de predecir una ruta aproximada trazando un mapa de la zona. Los monstruos estaban todos en la parte superior de una hoja de loto, así que por muy duros que fueran no podían emboscarme. Fui avanzando por el piso mientras mataba monstruos y recogía cosas. Salí ganando en todos los sentidos.

Aun así, el laberinto era enorme. Tenía rutas complicadas, y aunque podía ver dónde quería ir, a veces no podía llegar hasta allí. Aunque viera un cofre, no siempre podía alcanzarlo. Si hubiera tenido más tiempo tal vez habría sido capaz de llegar a ellos, pero ya había tardado demasiado en los otros pisos.

El mayor reto en esta planta era que una vez caías de los pétalos al lago, de algún modo volvías de inmediato a la primera flor de loto cerca de las escaleras. Al igual que el piso anterior donde había un bucle en el techo y el suelo, deduje que esta planta te regresaba al principio en el momento en que caías al agua.

Había monstruos que me empujaban al agua sin piedad, y hojas que se hundían temporalmente una vez abres su cofre del tesoro. Por ello, tuve que volver al inicio varias veces. Si soy honesto, empecé a acumular mucho estrés.

Zikim: jajajajaja por hambre Rou, por hambre.
Avanzando con cautela mientras recogía los cofres y los cadáveres de los monstruos que me parecían más fuertes, llegué a la parte más profunda del piso 45 por la noche. Había una hoja de loto tan grande como la de las escaleras del principio.

El camino de pétalos de loto en el que viajaba desapareció tan pronto como entré en esa hoja, dejando pequeñas ondulaciones en el agua que luego desaparecieron. Al mismo tiempo, se mostró el jefe del piso 45. Dos mujeres hermosas eran lo único que quedaba en pie en la gran superficie del lago. Su nombre era Géminis Corintas Religiosas.

Su largo cabello azul brillante les llegaba hasta la cintura, reflejando la luz. Me miraban con sus ojos azules que llevaban a su presa a la locura —tengo que mencionar que no sucedió en mí. Sus intenciones asesinas quedaban ocultas por sus bellos rostros de muñeca.

Llevaban hermosos vestidos de noche de color rojo mercurio, decorados con una gema en forma de calavera, incrustada en medio de una flor de loto. Sus guantes de vestir de color rojo les cubrían hasta la mitad de sus brazos, y sus velos eran casi transparentes.

Medían aproximadamente 160 centímetros de alto, y eran de construcción esbelta y delicada. Sus finas curvas femeninas y su comportamiento indiferente despedían un fuerte atractivo sexual. Puede que tuvieran una magia de [Encanto] natural innata, como las dríadas.

Aparentaban ser frágiles, parecía que podías lastimarlas con solo mirarlas. Las gemelas eran de la raza [Ninfa de Río], un hada de agua con dos personalidades. Las ninfas viven cerca de grandes cúmulos de agua como los lagos y, en esencia, son una raza tranquila. Aun así, en todo hay excepciones, y Géminis era una de ellas, pues adoraba atormentar a otros. Era un monstruo peligroso que mataría a cualquier tonto que se dejara llevar por su cara bonita y su [Encanto].

Sus guantes parecían estar teñidos de la sangre de los animales que mataban. Ellas tenían un desdén muy profundo, hipnotizaban a cualquier persona que intentaba ligar con ellas y hacían hervir cualquier líquido que entrase en contacto con sus cuerpos. Con su magia, podían llegar a calentar hasta 500°C.

Así que quien se quedaba embelesado por su belleza, solía terminar muerto en el momento en que las tocaba, ya su sangre empezaba a hervir con el simple contacto.

Por cierto, si decapitaba a una de ellas mientras que la otra estaba todavía con vida, la primera reviviría de inmediato. Era necesario matarlas al mismo tiempo para terminar con Géminis. Además, al ser hadas de agua, podían absorber magia del agua que había cerca y restaurar algo su salud.

Al estar rodeado de agua, lo cual se convertiría en un arma para ellas, su campo de batalla era un lugar perfecto.

Jefe de mazmorra [Géminis Corintas Religiosas] eliminado con éxito

Yatendouji puede desde ahora progresar hasta el siguiente piso sin batallar de nuevo contra [Géminis Corintas Religiosas].

Yatendouji ha sido recompensado con el cofre del tesoro [Dama Religiosa Corinta] como bonus por derrotarlo por primera vez.

Yatendouji ha recibido la habilidad especial adicional [Torrente de Agua Caliente] como bonus por el logro [Muerte En Solitario].


Un tsunami de agua caliente se acercó por todos los lados a la hoja de loto donde se hallaba Géminis. Las gemelas cooperaron y manipularon el agua, creando varias cabezas de dragones. Hicieron flotar a varios cientos de ellas en el aire, y apuntaron hacia el agua. La hoja de loto se incendió después de entrar en contacto con su furia implacable, tiñendo el lago de rojo.

Tenían una variedad bastante amplia de ataques, y era difícil defenderse de ellos debido al agua. La posibilidad de recibir daño por una salpicadura de agua hirviendo aun evitando un golpe directo era alta. Casi no tenía sentido defenderse o contraatacar. La abundancia de agua convertía aquello en una situación crítica.

Lo peor fue cuando una de ellas se paró frente a mí y la otra detrás. Tuve que luchar intentando matarlas a ambas al mismo tiempo. Geminis giraba de forma inteligente, dando vueltas por la superficie del lago mientras me atacaban a distancia. Honestamente, llegaron a hartarme.

Al final, usé una de las habilidades de mi lanza carmesí combinada con mi puntería. La hechicé con un potenciador de artillería que aumentó el daño, y las maté a las dos a la vez perforando sus corazones.

Tomé el cofre del tesoro y los cuerpos, y bajé por las escaleras que aparecieron en el centro de la hoja de loto. El suelo 46 era una mezcla de todos los pisos anteriores en un espacio ilusorio.

25 comentarios:

  1. cuantos pisos tiene ese laberinto?

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  2. Gracias por la traducción.
    En el día 207, en el parrafo superior a un comentario de Xeniaxen, está escrito "Me lanzó un rug abrumador como el de Minokichi-kunido"

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    1. Un poco más abajo del mismo comentario dice "Luego, en vez de dejarlos normalmente en ese estaba, al parecer tenía la capacidad de poner parásitos dentro del cuerpo de las bestias. Y reparaba los cadáveres cadáveres haciéndoles algunos apaños."

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  3. Exelente, cada vez falta menos para la conquista del calabozo nivel dios!

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  4. Gracias, pero la verdad ya me está cansando tanta descripción (y eso que estos capítulos han sido más rapidos que los anteriores, donde detallaba hasta a los monstruos chicos). Quiero seguir sabiendo que va a pasar son Rou, así que espero que termine pronto esta parte. Saludos y gracias por la traducción

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  5. gracias por la traduccion

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  6. Me ha matado el último apunte en el comentario de Cris xD 'Además, son de colorines'. Sólo le hubiese faltado poner un ':3'. xD

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  7. Gracias, por cierto, la criatura que creaba remolinos y que era devil ficicamente (la de la mitologia griega que tragaba barcos) era la de la imagen que aparecio unos capitulos atras? (la de una mujer con pelo de serpiente marina)

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  8. gracias aun que es tedioso tanta descripcion de parte del autor es su forma de mostrar ese mundo.

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  9. tengo bastantes dudas, prefiero mucho su traduccion a la que esta en TMO, que aun que va mucho mas adelantada que la de ustedes, realmente entiendo poco de dicha traduccion, espero con ansias lo que sucedera pronto =D

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  10. a satou no lo va a gustar q hayan matado a pochi, solo falta q el jefe final se llame liza

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