Todos los capítulos de manhuas, manhwas, mangas y etc., se están subiendo a un nuevo lector. 
Esto tardará unos días ya que son muchos capítulos, por favor esperen pacientemente. –PrinceScans

domingo, 7 de febrero de 2016

The Finite - Capítulo 16: Chico, chica

Gracias por seguir leyendo. Lamento no haber publicado la semana pasada, para los que se pasaron por el lector se encontraron con la sorpresa de que el capítulo si estaba disponible~ Esta semana toca novela (¡¡porque me faltan editores!!) y haré una entrada formal para publicar el 2-137 de Kubera que publique "clandestinamente" el anterior domingo.

Comentarios de Xeniaxen en este capitulo:

- “¡¡¡Cómo alarga esta señora (currygom) los momentos cúspide!!! Eso es maldad. PD: Creo que me cae mal Ian.”

- “¡Habla, chica! ¡Maldita sea! ¡Si no fuera por el narrador te habría estampado la leche en la cara por no saber lo que piensas!”

Como pueden ver Xeniaxen no sabía en lo que se metía cuando comenzó a traducir esta historia escrita por la 'osa desgraciada sin alma' es decir... currygom u.u paz en la tumba del futuro corazón apaleado de nuestra traductora... ¡amen!

XDD

-MEG V



Novela original en coreano por: currygom (카레곰)
-The Finite-


Había pasado mucho tiempo desde el último fin de semana sin lluvia.

El tiempo durante la temporada de lluvias era impredecible, pero los residentes aquí se daban prisa en preparar grandes planes al aire libre. En solo momentos, la gente se presentaba en la plaza de la ciudad o en la fuente, y los parques se llenaban de parejas y familias.

En una esquina del parque, Ian estaba de pie enfrente de un quiosco, mirando la pizarra del menú antes de llamar a Tak.

“Tak, ¿quieres algo para beber?”

“Uh… ¿Eh? Oh, eso es…”

Tak, sorprendido por haber escuchado su nombre de repente, echó un vistazo al menú y señaló la leche.

“Lo sabía.”

Ian sonrió ante la linda elección de Tak, entonces, al no ver reacción por parte de Tak, preguntó.


“Tak, ¿no tienes sed? No es necesario que te fuerces…”

“No, tengo sed. Quiero beber leche.”

“¿Te incomoda que use mi dinero? No te preocupes. No soy lo suficientemente rica para pagar las reparaciones de las ventanas, pero todavía puedo permitirme algo para comer.”

“...”

Pese a que fue ella quien lo había traído allí, a él no le gustaba el hecho de que lo invitara. Pero no podía remediarlo, porque no tenía ni un centavo encima. De hecho, a quien Tak prestaba atención ahora mismo era a Nard, quien no estaba muy lejos. Tak no quería usar el nombre ‘Tak’, así que le había dicho que su nombre era ‘Shess’, pero no sabía cómo reaccionar si Nard le preguntaba por qué había usado un pseudónimo. Peor aún, ¿y si empezaba a llamarlo Tak?

“... entonces lo mataría.”

“¿Qué?”

Ian se encogió en lo que le ofrecía la leche a Tak, le temblaban los ojos mientras lo miraba fijamente.

“Ah, finge no haber oído eso. Estaba distraído…”

“...”

Ian no respondió, así que Tak se apresuró en aceptar la leche y tomó un gran sorbo, luego empezó a reír. No obstante, Ian se limitó a quedarse quieta y callada, en lo que Tak trataba de disuadir la situación.



The Finite - Capítulo 16: Chico, chica



Todavía no había empezado a llover cuando el sol alcanzó su cumbre. Aunque el cielo se había nublado, no parecía que fuera a ponerse a llover.

Ian estaba sentada en un banco de una colina mirando al mar. Estaba sujetando unos pastelitos de pescado horneado que le había comprado a Tak. Tak los aceptó y pareció encontrarlos deliciosos al comerlos. Había algunas verduras mezcladas con la pasta de pescado, pero no las suficientes para privarlo de comerlas.

“Bueno, esto… ¿viniste a disculparte por lo que me dijiste en la playa?”

“Sí. Lo he estado pensando. No debería haberlo dicho. Lo siento.”

Tak asumió toda la culpa arqueando su cabeza modestamente, entonces alzó la vista para ver la expresión de ella. Se le había pegado algo de pastel de pescado en la comisura de la boca, y tenía la mirada fija en el mar.

“Lo habría entendido aunque no hubieras venido hasta aquí para disculparte. De todos modos, hablé demasiado… A veces pierdo el control y me pongo a llorar, pero pronto me recupero después de eso. No me molestó.”

“...”

En vez de escucharla con atención, Tak se había quedado embobado mirando el trocito de pastel de pescado pegado en la comisura de su boca.

“Ah… bueno. Volví a la ciudad sin decírtelo, por eso te lo tomaste tan en serio. Sobre eso, mejor dicho, lo siento.”

“¿Eh? ¿Qué dices? No tienes que disculparte por eso.”

Tak miró a Ian, ella se levantó, lo miró y sonrió.

“Ahora que te has disculpado, supongo que ya debes irte.”

“¿Eh? No… todavía no.”

“¿Todavía no?”

“Uh… Te lo dije ayer, no sé cómo ganarme tu corazón…”

“...”

“Bueno, yo… Yo, eh…”

“Sí, lo sé, Tak.”

“Me gustas. Me gustas mucho, Ian.”

“...”

Antes de que pudiera pararle los pies, Tak habló primero. Se escucharon varias veces los sonidos de las olas rompiéndose, mientras el viento soplaba a través de su melena, pero no hubo más intercambio de palabras entre ellos. Después de decir lo que no podía sacarse de la cabeza, Tak esperó la respuesta de Ian con los ojos cerrados. Al no recibir respuesta, abrió los ojos y la miró.

“...”

Ian aún sonreía, pero sus labios permanecían sellados, incapaces de responder. Al sentir que estaba a punto de rechazarlo, Tak se avergonzó y empezó a tartamudear.

“A ver… eh, lo siento, sé que no tengo el derecho de decirte esto. Te hice daño en el brazo por accidente, y ayer también, no lo pensé…”

“...”

“Pero… realmente me gustas. Desde la primera vez que te vi. Soy un poco raro y no supe cómo expresarlo adecuadamente. Nunca quise herirte. Nunca.”

“...”

Ian permaneció en silencio, por lo que Tak empezó a enfadarse. Finalmente, a pesar de estar a punto de estallar, se mordió los labios con fuerza, intentando controlar sus pensamientos mientras las lágrimas brotaban de sus ojos.

“¿Me… me odias?”

“No.”

“¿Entonces?”

“Bueno…”

Ian seguía sonriendo cuando volvió a mirar al mar.

“Tak, aún soy joven.”

“Lo sé.”

“Tú eres demasiado joven.”

“No, yo tengo…”

“Pero Tak, en apariencia somos solo un chico y una chica quinceañeros. Y tengo mucho recorrido por delante. Aparte de mi trabajo de tiempo parcial, tengo que estudiar para el examen de ingreso a la escuela de magia. Casi nunca tendré tanto tiempo libre como hoy.”

“¿Y qué pasa si no lo haces?”

“¿Qué?”

“Yo puedo conseguirte todo lo que quieras. Te daré de comer todo lo que quieras, y te dejaré dormir tanto como quieras. Con eso no importaría si no estudiaras, ¿verdad?”

“...”

La sonrisa desapareció de la cara de Ian. Las palabras que acababa de pronunciar eran iguales que las que Huen dijo ayer en el restaurante, y ella estaba empezando a pensar que él no era muy diferente de Huen. No, de algún modo, era incluso peor. Huen por lo menos le había dicho que podía estudiar, a pesar de querer que dejara su trabajo a tiempo parcial. Pero Tak ni siquiera quería que estudiase. ¿Entonces la disculpa de antes había sido solo palabrería? Ella pensaba que si él se había disculpado, había demostrado que entendía que ella vivía solo para vengarse, ¿pero aun así le pedía que dejara de estudiar? Quizás él pensase que ella podía simplemente abandonar su venganza.

“I-Ian, ¿qué ocurre?”

“...”

Sintiendo que la atmósfera se ponía extraña, Tak alargó una mano hacia Ian. Sin embargo, Ian ignoró su mano y se levantó, luego empezó a andar hacia la calle abarrotada de gente.

“Ian… ¡Ian!”

El descondertado Tak se levantó rápidamente y corrió hasta ponerse enfrente de ella.

“¿Qué pasa? ¿Por qué? ¿He dicho algo malo? Lo siento, aunque no sepa el motivo. Todo es culpa mía. No te enfades.”

“...”

Ian lo miró a los ojos sin sonreír. Incapaz de soportar la frialdad en sus ojos, Tak bajó su mirada.

“D-Dime lo que he hecho mal. Dime qué tengo que arreglar y lo arreglaré. Cualquier cosa que pueda hacerte cambiar de opinión. Y… y por favor no me mires así. Me duele. Es como si estuviera muriendo…”

“...”

A Tak le temblaban los hombros. La fría expresión de Ian fue remplazada por una mirada triste, pero aun así no podía darle una respuesta positiva.

“Vayamos al parque de atracciones al otro lado de la calle.”

“Ian…”

Solo estaba cambiando de tema. Eso era equivalente a un rechazo. Sin embargo, incapaz de rendirse sin hacer nada, Tak la siguió hasta allí.



- ♦ — ♥ — ♦ -


“Acabó siendo un verdadero desastre. ¿Es un mal momento para relaciones? ¿Cuándo será el mejor momento para ganarse el corazón de Ian…?”

Nard, quien estaba apoyado en un árbol, se frotó una ceja que tenía sudada por el calor que hacía.

“Por cierto, hay bastante gente por enmedio ahora.”

No podía ver nada por delante de él, así que tuvo que andar concentrado en el sonido las voces de ambos. Se le iba haciendo cada vez más difícil seguirles a medida que se adentraban en el lugar más ajetreado. Aunque él era el patrocinador, no quería acercarse demasiado a ellos, puesto que no quería tener que enfrentarse a la ira del Dragón.

“Veo que es ciego. ¿Necesita ayuda?”

Un hombre joven con un suave tono de voz habló.

“N-No, estoy bien. No es necesario. ¡Pero gracias!”

Aunque supiera adónde ir, no iba a serle de mucha ayuda decirle que estaba siguiendo a alguien. Nard inclinó la cabeza para decirle adiós al amigable chico, sin saber quién era, y luego volvió a encontrar rápidamente la voz de Tak.

“...”

Con su mente distraída, se le resbaló el bastón, causando que perdiera el equilibrio y estuviera a punto de caer, pero el chico junto a él lo atrapó a tiempo.

“Puede que sí tenga que ayudarle.”

“No, gracias.”

“¿Está siguiendo a Ian?”

“¡¿...?! ¿Cómo lo ha…?”

“La ha estado siguiendo desde que ha entrado en el parque. ¿Por qué lo hace?”

La voz del joven seguía siendo suave, pero Nard podía sentir las dudas que escondía. Puesto que Nard era ciego y tenía que respaldarse en su oído, era capaz de pillar las sutiles diferencias en el sonido con perspicacia.

“Oh, no soy un extraño. Soy el patrocinador del Half que acompaña a Ian-ssi.”

“Ah, claro. El Half…”

Por un momento, el joven se quedó callado, luego tomó a Nard de la mano.

“Sea como sea, no tengo nada que hacer. Deje que lo guíe.”

“...”

Pese a que la voz del chico mostraba buena fe, sus intenciones seguían pareciendo dubitativas. Sin embargo, Nard ya no podía oír las voces de Tak e Ian, y no estaba seguro de que pudiera alcanzarlos ni siquiera usando magia.

“Entonces, lo siento. Dejaré que cuide de mí. Mi nombre es Nard Lehn.”

En lo que Nard esbozaba media sonrisa al presentarse, la otra persona le respondió devolviéndole la sonrisa.


“Mi nombre es Huen Sairofe.”


Continuará...


Traducido al inglés por: Mizura
Traducido al español por: Xeniaxen
Revisado por: MEG V


1 comentario:

  1. Xeniaxen, aún leyendo al narrador me han dado ganas de estamparle la leche. Si no le dice que es lo que le molesta ¿cómo lo va a saber Tak? Aparte, de que él no creo que lo dijera en plana para convertirla en una mantenida, sino para que tuviera tiempo. ¿Y la respuesta de Ian a la confesión? Solo le ha dicho que le gusta, no que quiere casarse con ella ni nada, así que lo que son demasiado jóvenes, etc, etc... O le gusta o no.

    Gracias por el capítulo!

    ResponderEliminar